La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s ha variado su pronóstico para la nota de 15 economías de la zona euro y las ha situado a todas con perspectiva negativa, incluidas la triple A de Francia y Alemania y la AA- de España, por la crisis de deuda que afecta a estos países.
Además advierte que si los lideres de estos países no poner en práctica acuerdos creibles para los mercados la crisis podría hacerse más profunda y expandirse a países menos afectados.
“Si los inversores no ven una respuesta firme, la confianza de los mercados podría caer de forma muy acusada, lo que significaría mayores costes de refinanciación para los bancos y los gobiernos, una mayor desaceleración del crédito y la demanda y una mayor necesidad de consolidación fiscal”.
La decisión de S&P ha estado motivada por el endurecimiento de las condiciones de crédito en la eurozona y el aumento de las primas de riesgo de un creciente número de países de ese área, incluidas algunas que actualmente gozan de la matrícula de honor ‘AAA’. Los niveles de endeudamiento de los gobiernos y de las familias en la eurozona, así como el aumento del riesgo de una recesión económica en 2012 también están detrás de la revisión anunciada por la agencia de calificación.
Además de Francia, Alemania y España, también han sido señalados por S&P Estonia, Irlanda, Italia, Malta, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia, Austria, Bélgica, Finlandia, Luxemburgo y Holanda.

Y por si fuera poco todo esto llega a unos pocos días de que Bruselas acoja una importante y decisiva cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE. La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, han celebrado este lunes una reunión previa al encuentro en la que han determinado impulsar un nuevo Tratado europeo que acelere la puesta en marcha de las medidas que se han barajado en los últimos meses para hacer frente a la crisis.
Entre ellas: el rechazo a los eurobonos y la implantación de sanciones urgentes votadas por mayoría cualificada para aquellos países que incumplan el límite de déficit establecido en el 3% del Producto Interior Bruto (PIB).
También se adelantará el Fondo Europeo para la Estabilización Financiera a 2012 y se subraya la independencia del Banco Central Europeo para ayudar a los países con problemas.
Tras hacerse público el informe de S&P, Alemania y Francia han emitido un comunicado conjunto en el que aseguran que “toman nota” de la decisión y “subrayan su convencimiento que las propuestas conjuntas hechas este lunes por los dos gobiernos fortalecen la coordinación presupuestaria y económica de la eurozona y promoverán de esa forma la estabilidad, la competitividad y el crecimiento”.

Asimismo, ambos países aseguran ser “solidarios en su decisión de tomar junto a sus socios europeos y las instituciones europeas todas las medidas necesarias para asegurar la estabilidad de la eurozona”.
Mientras tanto, las primas de riesgo se relajan. La española permanece por debajo de la barrera de los 300, cuando en en la anterior jornada consiguió situarse en ese nivel.
En concreto, el diferencial del bono español a 10 años con su equivalente alemán alcanzaba los 292,6 puntos básicos, tras haber abierto la sesión en 303,7 puntos básicos, con un rendimiento del 5,156%.
La prima de riesgo italiana también busca colocarse por debajo de otra cota, la de los 400, y su interés desciende hasta el 5,95%, alejándose del nivel de rescate (7%). Por su parte, el diferencial francés repunta levemente.
S&P ha jugados sus cartas y ahora la partida está en la mesa Europea.
